Decorar una celebración al aire libre: aprovechar el entorno
Una celebración al aire libre parte con ventaja: el entorno ya decora. La clave es realzarlo, no taparlo, y prever lo que el exterior tiene de imprevisible.
Una celebracion al aire libre, en un jardin, una terraza, el campo o cualquier espacio exterior bonito, parte con una ventaja enorme: el propio entorno ya decora. La naturaleza, las vistas, los arboles, el cielo hacen buena parte del trabajo, dando un marco precioso que ninguna decoracion de interior iguala. Por eso, decorar un evento al aire libre va menos de añadir y mas de realzar lo que ya hay, y de prever lo que el exterior tiene de imprevisible. Con esa idea, una celebracion al aire libre se ve magica con poco esfuerzo.
El entorno hace el trabajo
La primera leccion es no taparlo, sino aprovecharlo. En un espacio exterior bonito, no hace falta llenarlo de decoracion; al contrario, sobrecargarlo puede estropear lo que el entorno ofrece. Es mucho mejor realzar lo que ya hay con unos pocos elementos bien elegidos, dejando que la naturaleza y el lugar sean los protagonistas. Una decoracion sencilla que acompañe y enmarque la belleza del sitio, en lugar de competir con ella, es lo que mejor funciona. Al aire libre, menos suele ser mas, porque el entorno ya pone mucho.
Las guirnaldas de luz, magia al atardecer
Si hay un elemento estrella de la decoracion al aire libre, son las guirnaldas de luz. Esas hileras de bombillas colgadas crean, al caer la tarde y de noche, una atmosfera magica y calida que transforma cualquier espacio exterior. Pocas cosas dan tanto ambiente por tan poco. Una celebracion al aire libre que se alargue hasta la noche necesita esas luces para no quedarse a oscuras y, sobre todo, para crear esa magia tan especial. Son, probablemente, la mejor inversion decorativa para un evento exterior nocturno.
Al aire libre, el entorno ya decora: no lo tapes, realzalo. Unas guirnaldas de luz al atardecer hacen el resto de la magia.
Prevé el tiempo
El exterior tiene una contrapartida: es imprevisible. El tiempo puede cambiar, y una celebracion al aire libre sin plan para la lluvia o el calor extremo puede convertirse en un problema serio. Por eso, decorar y organizar un evento al aire libre incluye siempre prever el clima: tener un plan B por si llueve, como una carpa o un espacio cubierto alternativo, y prever sombra para el calor o algo para el fresco de la noche. El entorno es precioso, pero hay que contar con que el tiempo manda, y la prevision evita que un imprevisto meteorologico arruine la fiesta.
La luz natural y la artificial
Al aire libre, la luz cambia a lo largo del dia, y conviene tenerlo en cuenta. La luz dorada del atardecer es preciosa y favorece todo; el sol fuerte del mediodia puede ser molesto y obliga a prever sombra. Y cuando cae la noche, hay que tener resuelta la iluminacion, no solo decorativa como las guirnaldas, sino tambien la funcional para que la gente vea y se mueva con seguridad. Pensar como sera la luz en cada momento de la celebracion, y prepararla, es clave para que el evento exterior funcione de dia y de noche.
Realzar, no competir
Decorar una celebracion al aire libre es, sobre todo, aprovechar y realzar el regalo que supone el entorno, en lugar de taparlo con un exceso de decoracion. Apostad por unos pocos elementos bien elegidos que acompañen la belleza del sitio, contad con las guirnaldas de luz para la magia nocturna, preved siempre el tiempo con un plan B, y pensad la luz a lo largo del dia. Asi, dejando que la naturaleza sea la protagonista y poniendo solo lo que la realza, tendreis una celebracion al aire libre preciosa con mucho menos esfuerzo del que parece.
3 comentarios
En el jardin no hizo falta decorar mucho, el sitio ya era bonito. Unas guirnaldas de luz y poco mas. El entorno hace el trabajo.
Lo de prever el tiempo y tener un plan B por si llueve nos salvo la celebracion. El exterior es precioso pero imprevisible.
Las guirnaldas de luz al caer la tarde crean una magia que ninguna decoracion de interior da. Para una fiesta de noche fuera, imprescindibles.